Dejar de Fumar: Misión POSIBLE
¿Cuántas veces ha intentado dejar de fumar definitivamente?
¿Cuántas más veces piensa dejar de fumar en el futuro?
La reincidencia o recidiva es la característica de todas las adicciones. Y el tabaquismo es eso: una adicción. Dejar de fumar es tan o más difícil que dejar la cocaína, la marihuana u otras drogas ilegales. Posiblemente más. Porque la asequibilidad del cigarrillo de tabaco hace muy fácil el volver a fumar. STOP TABACO lleva 13 años de investigación y aplicación metodológica en el área del tratamiento del tabaquismo. Para finales de 2010 estaremos superando los 5.000 ex fumadores que han logrado dejar de fumar definitivamente con la ayuda de nuestro sistema.
¿En qué se basa este éxito de concreción del dejar de fumar? En primer lugar, en el correcto diagnóstico del problema.
1) Fumar es un acto o conducta individual sistemáticamente repetida
2) Fumar es una conducta social aceptada e incluso ponderada en ciertos ámbitos
3) La reiteración del acto de fumar y sus múltiples asociaciones (reales y simbólicas) crean una fuerte dependencia psicológica
4) una sustancia del humo de tabaco, la nicotina, puede generar dependencia física.
La combinación de estos 4 elementos son la explicación del por qué es tan difícil dejar de fumar para la mayoría de las personas. La sobrevaloración del punto 4, sobre todo a nivel médico, ha generado exageradas expectativas hacia los fármacos que se conocen como “para dejar de fumar”.
En algunas personas (pocas) la sola ingesta de esta medicación ha permitido dejar de fumar definitivamente. Pero con este enfoque farmacológico la mayoría de los fumadores logran grandes resultados iniciales, con gran descenso en el número de cigarrillos consumidos, pero son muy pocos los logran no fumar un día entero y menos aún dejar de fumar definitivamente. En general, mantienen un bajo nivel de consumo en tanto consumen la medicación (bupropion, chicles de nicotina, entre otros) pero ni bien la suspenden, poco a poco vuelven al nivel de consumo anterior o incluso más.
Cuando el fumador comprende que no existe, ni existirá, la “píldora mágica” que le quite el deseo o la voluntad de llevarse un cigarrillo a la boca e inhalar su humo, ahí comienza el verdadero proceso para dejar de fumar definitivamente. El problema de fumar no es una comezón que se combate tomando un antialérgico, ni una bacteria que se neutraliza con el antibiótico correspondiente. Fumar es un acto que, con mayor o menor nivel de conciencia, es ordenado por el cerebro con la aquiescencia de nuestra voluntad. Y he aquí la clave. La dependencia psicológica que genera el acto de fumar es tan fuerte, que la mayoría de los fumadores ni siquiera pueden querer dejar de fumar. “No poder dejar” de fumar, ese es el verdadero problema. Porque cuando realmente queremos dejar, es decir, cuando queremos alcanzar el objetivo de dejar de fumar definitivamente, estamos dispuestos a buscar y recibir la ayuda apropiada. Pero quien no puede querer dejar, ni siquiera se plantea tal posibilidad.
Por cierto que en el medio hay un largo matiz de grises, como las personas que “quieren y no quieren”, los que a pesar de sus años no dejan de fantasear con que “quiero que el cigarrillo no haga mal”, “quiero sólo fumar 2 o 3 por día”, etc. El acto de fumar, vinculado a casi cualquier actividad del individuo, en cualquier lugar y a cualquier hora – excepto la del sueño – interrelacionado con las “construcciones sociales” del acto de fumar (Berger y Lukhmann), determina fortísima asociaciones psicológicas y una dependencia psico-social de niveles insospechados hasta por la propia industria tabacalera. En ese contexto la nicotina se transforma en causa y consecuencia a la vez, complementando un círculo vicioso no del todo cerrado, sino con forma de espiral. Una espiral, que como la de los remolinos o los tornados, lo chupa hacia al centro y aleja al adicto de la salida.
Afortunadamente, con el apoyo adecuado, la salida SI existe y dejar de fumar es posible. Y en Uruguay, este apoyo lo brinda una institución dedicada desde hace 13 años, en forma exclusiva y especializada a la cesación definitiva del acto de fumar: STOP TABACO.









